DIARIO IDEARIO XXX.
EL Taburete del Abuelo.
Un homenaje a Papa Agustin Hernandez. " El Vueltabajero".
El taburete de mi abuelo se quedo recostado en aquella derruida pared a traves del tiempo.Yo lo vi alli un monton de veces, cuando iba a la finca.Nadie lo movio jamas.
Los perros comenzaron a orinarse levantando la pata contra su lado izquierdo.
Un dia se me ocurrio acercarme y vi como el comejen comenzaba a atacar el asiento por su parte mas alta. No lo podia entender. El sol le daba de lleno y parecia imposible que esos infimos animalitos pudieron sobrevivir al intenso calor. Pero lo hacian.
Me volvi y comence a alejarme del lugar con pasos cada vez mas rapidos sin saber por que.
Algo me decia que estaba en el lugar equivocado y sagrado a la vez. No era posible tanta coincidencia.
La intolerancia de la familia ya era insoportable, algunos aborrecian aquel lugar y aquel raido taburete.
La finca se hacia cada vez mas distante para mi. Jamas volveria a aquel lugar donde niño corretee junto a mis primos.
Recuerdo incluso cuando el comandante sobrino fue a visitar a mi abuelo.Muchos guardaespaldas estaban apostados por los alrededores de la vivienda de entonces ( que ya no existe ). Uno de ellos confeso que si venian los Mau Mau, dejarian al oficial y correrian a protegerse como fuera mejor. Cobardes ?.Tal vez no, pero lo parecian. Aunque de niño yo no era capaz de asimilar aquella actitud.
De nuevo pense en los insectos que iban a destruir aquel recuerdo unico que quedaba del abuelo tomando el fresco de la tarde.
Se me antojo infame de mi parte admitir que eso pudiera ocurrir ante mis ojos y me dispuse a evitarlo.
Me volvi y comence a caminar lentamente y luego apurando el paso llegue de nuevo a la vieja vivienda, deshabitada ya. Mis tios se habian mudado a la vera de la carretera del circuito norte. Mire fijamente el mueble y me dispuse a tomarlo para llevarlo a casa como proteccion y reliquia familiar. Un sentimiento de nostalgia y tristeza se apodero de mi. Estaria haciendo lo correcto ?. No lo sabia, aunque asi lo creia. No lo pense mas; tome el taburete por uno de sus costados y vi con asombro como se desintegraba entre mis manos. Fui a soltarlo pero se deshizo en pedazos, sin que yo pudiera evitarlo. En eso el timbre de mi despertador sono atronadoramente y desperte de lo que ya se habia convertido en horrible pesadilla.
Todavia hoy sigo creyendo en esa historia que me llego entre sueños una noche en que escribi el poema "Los candelabros de la Abuela ".
A veces siento tristeza, pero despues de todo siento tambien satisfaccion, porque la fantasia de mi niñez sigue latiendo en mis sentimientos con el pasar de los años.
Tal vez estoy rindiendo el merecido homenaje que le debo a mis abuelos. Ellos se fueron cuando aun yo era muy joven.
Con los años he aprendido que esas raices no mueren con la muerte fisica de los seres que de alguna forma contribuyeron a que todavia hoy podamos rememorar esos tiempos lejanos. Si, porque ellos dieron vida a mi madre, que me trajo al mundo.Tambien para ella y mi padre el recuerdo imperecedero.
Volvere a soñar con ese taburete ? Puede que si. El se quedo en mi memoria para siempre. Es algo asi como un simbolo familiar que mantiene vivo el recuerdo de los que, fisicamente ya no estan con nosotros.
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