Domingo. Asueto para muchos. Trabajo para mi. Pero gracias a Dios tengo ese trabajo que me resuelve.
Y me llega sutilmente la noticia de que mi hijo (segundo ) estuvo por la zona , pero de nuevo deja mucho que desear su actitud de desprecio. No importa. En su momento siempre hice lo debido y lo correcto. Pese a todo estoy satisfecho. No tengo de que arrepentirme, aunque de nada serviria ahora. La vida tiene como en el jardin flores y espinas. A veces disfrutamos del aroma de las flores otras recibimos el dolor de las hincadas. Eso si. Seguimos adelante hasta que Dios decida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario