Observo
con desmedida atencion
las robustas ramas del algarrobo
y sus bellas flores que caen
al suelo cerca del arroyo
y me obnibila la imagen perdida en el tiempo.
Me estoy poniendo viejo
pero esta visible aun
mi ancia juvenil precoz.
Observo
y nadie se da cuenta
estoy solo con mis pensamientos.
En ese lugar irreconocible ya
solo queda la ruina de lo que fue.
He dejado la posibilidad de olvidarme
quiero mantener vivo el recuerdo
de mis años mozos y juveniles,
mas
hay sombras que no pueden esclarecerse.
Hay una inextricable realidad
que agudiza mi mente.
Pude haber sido un destructor
de la naturaleza viva del arbol
pero no
nunca materialice la accion
lo deje vivir y no se si ya murio
la tesura de su imagen aun perdura en mi.
Ocurrio en el pasado que intento traer al presente.
Desde mi perspectiva
miro la ribera del arroyo
" de casi una orilla "
por lo angosto de su cauce
y mis envejecidos ojos
reconocen como alli arrodillado
pescaba "batatas"
pequeños camaroncillos que herbia
y luego degustaba con placer.
Quiero rehacer esos sueños de antaño, hacerlos realidad
pero se hace muy dificil, ya como imposible.
Intento una y otra vez
traer a mi esos recuerdos
y comienzo a delirar
con un pasado " pasado ".
Siento como me alejo de aquello
aunque no quiero
para proteger de lasceraciones mi vetusta memoria.
Quiero, deseo inmensamente
revivir aquellos tiempos idos
pero me llego la vejez
aunque siga rechasando el calificativo una y otra vez
" porque como dice Clint; no dejo entrar al viejo "
sigo alelado con esos gratos recuerdos
e imaginariamente
volver alli con mis siete años de entonces:
- arrodillarme en el arroyo
y observar el incipiente Algarrobo.
Autor: FELIX ORESTES SUAREZ.
" El Feliz Montañés "
CopyRight: Junio/ 01/ 2024.
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